Al atonalismo y el atonalismo dodecafónico no surgen como
ruptura con el pasado, sino como continuación del cromatismo del final de
romanticismo. Los compositores atonales expresionistas no quieren que su música
suene cerebral, calculada, libre de sentimientos, todo lo contrario, conciben
su música de una manera muy expresiva.
Los compositores no quieren romper con la tradición, sino encontrar su modo de expresión, el lenguaje
de su época, los sonidos que escuchaban en su mente. Del mismo modo que aparecer
vestido como Mozart ahora se consideraría ir disfrazado, el músico que hiciera
música en el estilo de Mozart tampoco se expresaría de acuerdo a su tiempo.
Por otra parte los compositores acusados de romper con la
tonalidad y la tradición son los que más la conocen y estudian. Webern es un
gran conocedor y estudioso del Renacimiento y Schoenberg publica libros sobre
armonía tonal y Fundamentos de Composición que demuestran hasta que punto
conocía y apreciaba la música de sus antecesores.
ATONALIDAD
Este término se
define lógicamente por su oposición a tonalidad, ya que alude a la tendencia musical
moderna, a mediados del siglo XX, basada en el abandono del respeto a un sistema
preciso de jerarquías entre los diversos grados de la escala, que ha sido base de la música occidental
hasta el siglo XIX. Suele considerarse que fueron Arnold Schoenberg y sus discípulos
quienes rompieron con las leyes de la tonalidad clásica, si bien hay
antecedentes desde mediados del
XIX. Schönberg creó en la década de 1920 su sistema de
doce notas, que se fundamenta en la
utilización de las doce notas de la escala, como si fueran jerárquicamente iguales.
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